CUIDAR EL CUERPO

¿Qué pasa con la piel cuando adelgazás?

Qué pasa con la piel cuando adelgazás

Este es uno de los temores de muchas personas que quieren encarar un tratamiento y, en esta nota, te lo explicamos.
El exceso de peso, o sobrepeso en algunos casos, es algo común y difícil de controlar para muchas personas. Sin embargo, a veces, llegan a un punto en donde toman la decisión de comenzar un tratamiento para adelgazar y ahí es donde surge un miedo vinculado a lo que ocurre con la piel en el transcurso del mismo.

Por lógica pura, se sabe que se produce una modificación física cuando alguien adquiere peso, ya sea por grasa acumulada, aumento de músculo o durante el embarazo. Según explican los especialistas, la piel es capaz de adaptarse a un mayor volumen gracias a una de sus características: la elasticidad.

Debido a esta esto, se genera un aumento de tamaño que hay que tener en cuenta a la hora de intentar de bajar de peso porque es muy factible que se produzcan esos colgajos molestos visualmente, más conocidos como “piel flácida”.

Ese es uno de los temores que tienen todos los que desean observar un número menor cada vez que se suban a la balanza. Muchos se imaginan cómo quedará su cuerpo con esa bolsa que se genera alrededor del estómago o el famoso salero de los brazos. Sin embargo, tenés que saber que existen algunos consejos para evitar que esto suceda.

¿De qué manera lograr que la piel no quede flácida?

Al bajar de peso, los componentes elásticos de la piel pierden la grasa que los mantenía estirados. Si se lo hace de manera rápida, no poseen el tiempo debido para adaptarse a una nueva forma. Por eso, es importante tener en cuenta algunos factores:

  • No perder peso de manera intempestiva: es preferible hacerlo paulatinamente para evitar desajustes.
  • Hidratarse y mantener una alimentación saludable: el agua es un componente fundamental, por lo que se recomiendan al menos dos litros diarios. Con respecto a la comida, se aconsejan productos ricos en proteínas como la leche, nueces o legumbres.
  • Cuidado externo: una exfoliación periódica, con cremas como áloe vera, ácido hialurónico o vitaminas C, E o A puede ayudar.
  • Tratamientos estéticos: algunos de los mismos ayudan a devolverle la firmeza, como lo son la radiofrecuencia, electrodos, contractores o la ultracavitación.

¡No temas más! Ahora que ya sabés lo que ocurre con la piel cuando adelgazás, tené en cuenta estas cuestiones para evitar ese aspecto que no es agradable.

Asesoría en tratamientos estéticos

 

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