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Trucos para un bronceado duradero y sexy

Tras tomar el sol, lo más importante es rehidratar la piel. La clave está en sentir el cuerpo confortable y sedoso. Un buen truco, por ejemplo, es usar primero un after sun ligero y, tras esperar a que penetre, pasar a una nutritiva más rica o incluso a un aceite.

La piel también necesita cuidados extra cuando el sol ya se ha puesto.
    • Un aire muy fresco.
      Este truco está dedicado a las mujeres que adoran las cremas de “efecto frío”, especialmente tras un día de sol: nada como guardar el after sun en la heladera (pero nunca en el freezer, cuidado), para, al extenderlo, disfrutar de una caricia especialmente refrescante. Resulta especialmente agradable en las piernas, ya que estimula la circulación.
    • After sun con truco.
       ¿Querés saber cómo aprovechar al máximo tu día de bronceado? Tras ducharte y aplicarte tu crema hidratante, esperando a que penetre, usá un autobronceador. Al día siguiente te verás más morena que nunca, sin por ello dejar la piel en el intento.
      Partiendo de esa idea, son cada vez más los productos after sun que contienen un pequeño porcentaje de DHA, el activo de los autobronceadores que “tiñe”.
      Si por ejemplo un autobronceador normal contiene un 5% de este agente, los llamados “prolongadores del bronceado” pueden contener entre un 2% y un 3%. El resultado es excelente y muy favorecedor, pero tiene un pero: a menudo, uno no se da cuenta de que tienen autobronceador hasta que es demasiado tarde. Es decir, hasta que la piel queda a manchas o las palmas de las manos se tornan anaranjadas.
      Para averiguar si su after sun favorito pertenece a la familia autobronceadora, lee la lista de ingredientes. Si contiene dihidroxiacetona, ¡bingo!, debés tener cuidado al aplicarlo.
      Otro truco de rastreador es ver si recomienda lavarse las manos tras su aplicación: este es signo seguro de que incluye DHA en su fórmula.
    • Cuerpos suntuosos: cremas y aceites iluminadores.
      Para resaltar el bronceado, no hay mejor truco que lucir una piel hidratada hasta el aburrimiento. Sólo parecerá sedosa si está fresca. Para ello, hay que optar por un bronceado gradual y protegido; beber mucho, mucho agua y usar crema en grandes cantidades. No temas repetir la aplicación cuantas veces sea necesario: dale a la piel lo que ella pide.
      Sin embargo, no podemos resistir la tentación de revelarle uno de los trucos de los maquilladores profesionales para conseguir una piel ultra-luminosa: las cremas iluminadoras.
      Estas son hidratantes corporales que incluyen micropartículas nacaradas y/o centelleantes que actúan como pequeños focos que reflejan la luz en todas direcciones y le dan un satinado único al cuerpo. Este tipo de cremas resultan especialmente favorecedoras en verano, cuando escote, brazos y piernas se lucen en libertad, y se aplican de pies a cabeza para resaltar su luz.
      Para las mujeres que quieran ir un poco más allá, nada como los aceites sublimadores. Estos son productos oleosos que contienen multitud de partículas doradas que dan un resplandor aúreo al cuerpo, especialmente cuando la piel está muy bronceada. Son fórmulas corporales (no se deben aplicar sobre el rostro, son demasiado grasos y centelleantes para ello) que dan un aspecto muy seductor y veraniego a la piel.

¿Qué hacer cuando es demasiado tarde? Cómo lidiar con las quemaduras
Una siesta a destiempo, un despiste o un afán excesivo de bronceado: a veces, hasta la persona más juiciosa y sensata cae víctima del poder abrasivo del sol y paga su día de playa o de piscina con una piel roja, dolorida e irritada. Lógicamente, lo ideal es evitar que esto suceda, pero existen fórmulas para aliviar el desastre.

  • Disfrute de una ducha muy corta y breve con agua templada, pero sin jabón. Si hace falta, úselo sólo en axilas y genitales.
  • No use cosméticos irritantes, como perfumes, lacas, tónicos exfoliantes, mascarillas limpiadoras o cremas con alfahidroxiácidos.
  • Aplique after sun en grandes cantidades. Si el eritema solar es importante, recurra a analgésicos tópicos (de venta en farmacias), que calmarán el dolor.
  • Limpie con suero salino la zona afectada.
  • Aplique compresas mojadas en agua fría con vinagre blanco sobre las zonas más afectadas.
  • Tome aspirinas. Alivian las molestias y ayudan a reducir la inflamación.
  • Hidrate la piel constantemente para evitar costras.
  • Beba mucha agua para rehidratar y recuperar los líquidos perdidos.
  • Evite el sol por completo durante los días siguientes, incluso si usa protección muy alta.
  • Si la quemadura es grave y presenta ampollas, fiebre o dolor en los ojos, acuda de inmediato al médico, sin dudarlo ni un momento.

Via: hola.com

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