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¡Resaltá tus pómulos!

El aumento de pómulos es una de las aplicaciones donde el ácido hialurónico, junto con el botox, encabezan la lista de alternativas que se presentan ante la cirugía. Ambas sustancias recurren a la misma técnica para conseguir su finalidad, aumentar el volumen de los pómulos, para ello se procede introduciendo la sustancia mediante pequeñas inyecciones.

La principal diferencia entre el botox y el ácido hialurónico, es que el botox provoca la inmovilización de la zona donde se inyecta evitando, provocando un efecto de tensión en la misma que evita que el tejido de esa zona se arrugue, mientras que el ácido hialurónico rellena huecos ausentes de musculatura, y genera un efecto más natural.

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