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¿Que estudios debemos hacernos las mujeres según la edad?

Para asegurarnos de que estamos sanas, o para prevenir algún inconveniente de salud, todas debemos hacernos diferentes chequeos médicos en distintos momentos de nuestra vida. Aquí brindamos una lista de estudios básicos que toda mujer sana debería practicarse a medida que pasan los años.

ESTUDIOS CLINICOS

Presión arterial : si ronda los 120/180, se recomienda hacer esta prueba cada dos años a partir de los 18. Si está entre los 120/80 y los 139/89, el examen deberá hacerse en forma anual; pero, si el nivel de presión es superior, el médico indicará los métodos para controlarla, ya sea con cambios en el estilo de vida, a través de medicamentos o ambas cosas a la vez. Las embarazadas deben controlar su presión en cada visita al obstetra.

Control de peso y altura : tanto la obesidad como el peso menor al aconsejable traen aparejadas un sinnúmero de complicaciones para la salud. Este es un examen de rutina que se suele hacer en cada visita al médico. Al igual que con la presión arterial, las embarazadas se pesan cada vez que van al consultorio.

Orina: este análisis se realiza para ver cómo funcionan los riñones, detectar infecciones urinarias , controlar la diabetes o descubrir enfermedades renales. Lo mejor es hacérselo cada dos años a partir de los 20, y de forma anual cuando llega la menopausia. Este estudio se realiza por lo menos una vez en el embarazo.

Sangre: es un estudio que sirve para detectar anemia, infecciones, glucosa, leucemia u otro tipo de cáncer.

Colesterol: los especialistas recomiendan que toda persona sana se haga por lo menos un examen de colesterol a partir de los 20 años y cada cinco años pasados los 40. Este estudio suele estar incluido en el análisis de sangre. También se hace al menos una vez durante el período de gestación.

Examen colorrectal: desde los 50 y hasta los 75 años hay que hacerse pruebas para descartar o detectar cáncer de colon y de recto. Para ello, es preciso hacerse una vez al año el examen de sangre oculta en heces y cada cinco años una sigmoidoscopia para que el especialista observe con un endoscopio chiquito y flexible la parte inferior del colon. Algunos profesionales incluyen una colonoscopía (con la que pueden mirar todo el colon) cada 10 años.

Diabetes A1c: a diferencia del examen de glucosa que mide la cantidad de glucosa en sangre en el momento –que puede variar de acuerdo con lo que se comió ese día, y si se realizó o no actividad física–, este estudio da información sobre la cantidad de glucosa que hubo entre 8 y 12 semanas anteriores. Suele solicitarse cada tres años a partir de los 45.

Tiroides: el primer examen lo hace el médico palpando el cuello para detectar si la glándula tiroides tiene un tamaño normal o para verificar si hay nódulos. Algunos prescriben un análisis de laboratorio. En cualquier caso, hay que revisarla a partir de los 60 años.

Densitometría ósea: sirve para medir la densidad de calcio de los huesos, y con ello se puede detectar la posible presencia de osteoporosis y el riesgo de sufrir fracturas óseas. Varios médicos recomiendan hacerse esta prueba a partir de los 50, ya que a muchas mujeres los cambios hormonales de la menopausia les juegan malas pasadas con sus huesos; otros lo indican a partir de los 65 años. Tu médico determinará cuál es el mejor momento para realizarlo de acuerdo con tu historia clínica.

ESTUDIOS GINECOLOGICOS

Papanicolau y colposcopia: a partir de la primera relación sexual, todas las mujeres debemos hacernos un pap y una colposcopía una vez por año, de por vida. Con el papanicolau, se examina el flujo, en el que se detectan infecciones vaginales comunes como hongos o parásitos, lesiones premalignas como el HPV y el cáncer uterino. La colposcopia se realiza para observar el estado del tejido del cuello uterino.

Mamografía: son unas radiografías especiales para las mamas que pueden divisar un tumor mucho antes de que tenga el tamaño suficiente como para ser detectado por el tacto. Hay que hacérsela cada dos años a partir de los 35 y anualmente al cumplir los 50.

Ecografía transvaginal: mediante este examen, se visualizan el útero, los ovarios y las trompas de Falopio en detalle. Se puede estudiar la forma y el tamaño del útero, de los ovarios y observar si hay quistes o tumores. Las mayores de 50 deben hacerse una todos los años y también las embarazadas.

ESTUDIOS OFTALMOLOGICOS

Control de rutina: todos los adultos deben ir al oftalmólogo cada dos años para prevenir anomalías en la vista.

Glaucoma: llamado “el ladrón silencioso de la vista”, el glaucoma es una enfermedad asintomática que deteriora la visión poco a poco y puede causar ceguera. Para prevenirlo, el oftalmólogo realiza exámenes de la papila del nervio óptico y controla la presión intraocular. Se recomienda hacer este estudio cada dos a cuatro años a partir de los 35 y cada uno o dos desde los 65.

ESTUDIOS ODONTOLOGICOS

Control preventivo: visitar al dentista cada seis meses es la mejor forma de prevenir caries, inflamación de encías, halitosis o cualquier otra enfermedad bucal. Vale para todas las edades.

Fuente: www.revistasusana.com

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