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¡Las diferencias entre la grasa localizada y la celulitis!

Aunque en muchos casos se suele hablar de celulitis para describir tanto la acumulación de grasa y para aludir a esos hoyitos que se concentran en ciertas áreas del cuerpo, más conocidos como piel de naranja, es importante aclarar los conceptos, pues el tratamiento de ambos es diferente.

La grasa localizada se caracteriza por la acumulación de tejido graso en determinadas zonas del cuerpo, que provocan una alteración estética del contorno corporal. La grasa localizada puede estar acompañada o no de sobrepeso y se pueden caracterizar dos tipos:

Adiposidad Localizada Primaria: es aquella relacionada con el desarrollo hormonal y que suele afectar la forma de la silueta corporal en región media e inferior de los muslos.

Adiposidad Localizada Secundaria: se presenta mayoritariamente en abdomen, costados del torso, papada y brazos. Está ligada a los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio.

La principal diferencia entre ambos tipos de adiposidad es que la localizada secundaria encuentra solución a partir de una dieta combinada con ejercicio físico, mientras que la localizada primaria requiere intervenciones estéticas más específicas en las áreas afectadas.

El tratamiento de la acumulación de grasa comprende técnicas como la ultracavitación, la intralipoterapia o la liposucción, y puede variar en función del diagnostico de cada paciente.

La celulitis o piel de naranja es una alteración del tejido celular subcutáneo en el que se implica el tejido graso, la acumulación de agua y la mala circulación, que afecta principalmente la zona de las nalgas, muslos, rodillas, tobillos, abdomen y espalda. Se la puede clasificar en 4 subtipos:

Dura o compacta: se presenta en mujeres jóvenes con buena forma física, en mujeres con sobrepeso y en obesas. Se la llama de este modo por su consistencia firme y dolorosa a la palpación, siendo generalmente una celulitis de reciente comienzo y de localización preferente en caderas.

Edematosa: afecta a mujeres de todas las edades, pero con mayor frecuencia a jóvenes y adolescentes, es de consistencia espesa y se localiza preferentemente en piernas lo que la hace más difícil de tratar.

Blanda o flácida: afecta mayoritariamente a mujeres mayores de 40 años con poca actividad física y con cambios bruscos en el peso corporal. Se presenta en la cara anterior de los muslos y los brazos. El tejido tiene características esponjosas y blandas al tacto.

Mixta: es un tipo de celulitis en la que se mezclan variedades distintas y suele ser el tipo de celulitis que se evidencia con mayor frecuencia.

En el caso de la celulitis, se realizan tratamientos como la mesoterapia, la radiofrecuencia, la hidrolipoclasia, entre muchos otros procedimientos a base de elementos naturales o sintéticos, para recuperar el tejido subcutáneo alterado.

En definitiva, grasa localizada y celulitis son alteraciones con características y tratamientos diferentes. Es importante tener claro que el hecho de mantener buenos hábitos alimenticios y hacer ejercicio físico de forma regular puede evitar en gran medida su aparición.

De igual manera hay que tener presente que realizar uno u otro tratamiento varía en relación a las condiciones de cada paciente, la amplitud de la zona a tratar, del objetivo propuesto y las recomendaciones hechas por el especialista.

Fuente: www.guiacirugia.com

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