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¿Afeitarse aumenta el vello?

Siempre se dijo que si se afeita una zona del cuerpo dará más pelo, y más fuerte. ¿Pero hasta qué punto esto es cierto?

Por un lado es así, pero la afirmación no es exacta. Es cierto que el pelo arrancado pierde fuerza, lo que no ocurre al afeitarlo. Por tanto, hay diferencia al depilarse con afeitadoras y al hacerlo con cera o depiladora eléctrica. Pero no es porque el afeitado le dé fuerza al vello, sino al contrario. Al arrancarlo se agrede en cierta manera el folículo piloso y por esta razón el pelo se debilita ligeramente. No es tanto como para que llegue a desaparecer, como ocurre con la depilación definitiva, pero sí como para percibir la diferencia respecto al rasurado.

De hecho, cuando se acude a un centro de depilación definitiva, aconsejan afeitarse la zona a tratar, y no depilarla con sistemas que arranquen el vello. Esto se debe a que el láser penetra mejor cuanto más fuerte y grueso sea el pelo, por lo que no interesa llegar con el pelo débil.

También es verdad que el pelo rasurado crece antes, pero la explicación es muy sencilla. Ni tiene más fuerza para crecer ni más velocidad de crecimiento. Simplemente, se corta desde “más arriba”, a ras de piel, por lo que en cuanto crece un milímetro se deja ver. Sin embargo, si se arranca se elimina hasta la raíz, y si crece ese mismo milímetro seguimos sin verlo porque todavía será la parte del pelo que está debajo de la piel.

No varía la cantidad de pelo

Lo que sí es falso es que por afeitarse salga más cantidad de pelo, o que cada vez vaya a hacerse más y más duro.

El crecimiento del pelo está generado por reacciones hormonales, y son esas hormonas las que deciden cuánto vello va a salir y dónde. Ninguna acción externa va a ser capaz de influir en algo que está controlado desde el interior. Con la única excepción, como es evidente, de la depilación definitiva, que termina con el pelo porque destruye el folículo piloso.

Fuente: www.depilacionlaserdefinitiva.info

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